En preescolar la música es una herramienta de aprendizaje integral.
- 10 mar
- 2 Min. de lectura
En la etapa de preescolar los niños aprenden jugando, explorando y sintiendo, así que la música toma un rol protagónico para el desarrollo de habilidades cognitivas, emocionales y sociales de una forma natural y divertida.
Por ejemplo, al cantar, el cerebro del niño se activa como si estuviera resolviendo un rompecabezas pues:
La escucha, el ritmo y seguir la melodía son el eslabón que estimula el área auditiva, lo cual les dará apoyo para aprender a leer
El recordar las letras estimula su memoria.
Mover su cuerpo al compás favorece la coordinación motora.
Expresar emociones y conectar al área límbica favorecerá su salud emocional
Ampliará su vocabulario y desarrollará su lenguaje
Podríamos decir que cada vez que el niño canta o sigue el ritmo, experimenta una especie de ejercitación mental.
La música para aprender a comunicarse.
Cantar canciones es solo una parte del aprendizaje, moverse, bailar, aplaudir o tocar instrumentos también son formas de expresión que involucran el cuerpo entero.
De acuerdo con las metodologías activas en educación durante la etapa preescolar; cantar, participar en ronda, memorizar rimas y trabalenguas ayudan a ampliar su vocabulario, a mejorar su pronunciación, al mismo tiempo que comprenden el significado de las palabras ofreciendo un aprendizaje más integral.
Por ejemplo, cuando un niño canta, está asociando acciones, emociones y ritmos con palabras, la repetición melódica refuerza la memoria auditiva, preparándolo para la lectura. La música convierte la repetición en algo divertido.
También fomenta la expresión emocional.
Los niños en preescolar en ocasiones no tienen suficientes palabras para expresar lo que sienten y a través del canto, el ritmo o el movimiento, pueden expresar y canalizar emociones como la alegría, tristeza, frustración o entusiasmo aunque no tengan un amplio vocabulario.
Cantar canciones infantiles les ayuda a identificar lo que sienten y normaliza que todas las emociones son válidas, lo que ofrece un enorme valor para su salud emocional. Estas expresiones generan ambientes positivos y armónicos para aprender y convivir.

Promueve la socialización y el trabajo en equipo.
Pocas acciones unen tanto como cantar en grupo. Cuando los niños cantan o participan en una pequeña presentación, aprenden a escuchar, esperar su turno y cooperar con los demás.
Dinámicas y actividades musicales en grupo desarrollan habilidades sociales como: respeto, empatía y sentido de pertenencia. Incluso los niños más tímidos suelen soltarse cuando cantan o tocan instrumentos junto a sus compañeros.
Así también, los momentos musicales suelen estar relacionados con la alegría y la convivencia, lo que refuerza los lazos entre amigos.
Impulsa la creatividad y la imaginación.
La música también es un espacio que permite la imaginación, que inventen letras, improvisen sonidos o creen melodías con objetos cotidianos, ofreciendo la oportunidad de explorar y crear al mismo tiempo que favorece la toma de decisiones.
Con la música los preescolares aprenden que hay muchas formas de expresarse y que todas pueden ser valiosas.



